Construye un físico ideal con el entrenamiento estético X-Frame       (enmarque en X)

 

El término “Funcional”  llego en estos últimos diez años y se arraigó en la mayoría de las comunidades del fitness y se extendido ampliamente en los gimnasios y centros de entrenamiento fundamentalmente de crossfit.

Como este último se trata de una búsqueda de la optimización funcional del cuerpo, muchas veces olvida y no optimiza el acto real de moldear un nuevo físico.

Seguro que con crossfit experimentaremos un cambio en la composición corporal y, posteriormente, un cambio de apariencia, pero la realidad no es que los atletas de fisiculturismo desean más.

Esculpir nuestro físico ideal requiere un enfoque detallado hacia el entrenamiento, principalmente centrado en la hipertrofia muscular y desde ya en un buen ojo para el equilibrio y la simetría muscular.

Podemos incluir muchos modos de entrenamiento para lograr fuerza, función y forma, pero sigue siendo la mentalidad propia del culturismo que lo diferenciará del resto de las actividades deportivas cuando se trata de cambiar la apariencia física.

Todo esto no quiere decir que necesitemos construir un físico que sea todo un desborde de tamaño de masas musculares, lo que todos deberíamos en esforzarnos es en lograr el equilibrio adecuado de tamaño, proporción y simetría muscular.

Una vez que tengamos un programa de entrenamiento adecuado para lograr un físico ideal, es posible que debamos hacer algunos ajustes en el camino, ajustes que contribuirán a una estética cercana a la perfección.

 

Simplemente un look total y equilibrado define la proporción perfecta

 

Si dibujáramos una letra “X” en el cuerpo con dos líneas cruzadas que van de cada hombro a cada pantorrilla, las líneas se cruzarían sobre la sección media que es justamente donde los ojos se centran naturalmente cuando se mira el cuerpo como un todo.

Lógicamente, los puntos de interés a tener en cuenta incluyen los músculos deltoides, las pantorrillas y los abdominales. Por lo tanto, nos convendría prestar especial atención en nuestra rutina al desarrollo de estas áreas, que casualmente, para la mayoría de nosotros, si no somos atletas Pro, necesitamos trabajo extra.

 

X contra Y ¿Quién gana?

 

Lo ideal en el fisiculturismo de las décadas del 60´ y 70´ solía ser desarrollar la forma en letra “V” corta lo más exagerada posible.

El “V” ahusado es esencialmente el resumen estructural de la masculinidad, caracterizado por hombros súper anchos y una cintura muy estrecha.

Recordando los mejores físicos de todos los tiempos, estos tenían diferencias tremendas entre tamaño de hombros y de cintura: Steve Reeves, Arnold Schwarzenegger, Sergio Oliva, Frank Zane o Lee Haney.

En años más recientes, debido a los mayores estándares de desarrollo en piernas que tuvieron su síntesis a principios de la década de los 80´ gracias a un atleta como Tom Platz, quien había dado el puntapié a otra letra del alfabeto, suplantado al cono invertido en “V” y terminándolo de convertir en una letra “X”.

 

Simplemente el marco que nos brida la “X” es realmente el cono en “V” con músculos cuádriceps más grandes.

 

Algunos de los hombres que compiten actualmente con una figura perfecta en “X” son culturistas como Dennis Wolf y Cedric McMillan.

Sin embargo, también hay algunos culturistas que no buscan el enmarque en “X”, sino buscan más bien lo que ellos llaman un marco en “Y”, no buscando que las piernas sean tan grandes.

Muchas veces toman como referencia la apariencia que tenía Arnold en sus años de competidor, con una buena masa en los muslos, pero no extrema, con hombros anchos y una sección media pequeña, con lindas líneas y una apariencia que sigue siendo “atlética y funcional”.

Estos culturistas no son los únicos que siente que la apariencia de la vieja escuela era la más agradable estéticamente, por eso vale la pena hacerse la siguiente pregunta:

¿Por qué si muchas revistas de culturismo en la actualidad siguen publicando tantas portadas y reportajes fotográficos de Arnold, un hombre que no ha competido en más de cuatro décadas, cuando esas mismas portadas podrían darse fácilmente a los profesionales de hoy día con su superioridad de hipertrofia generalizada?

Esta pregunta plantea la cuestión de si es posible volver a los ideales más clásicos una vez que se haya dejado salir de la botella al genio de la masa muscular gigante y desbordada.

Como respuesta diremos que al final, los seguidores y fanáticos del musculo serán el barómetro definitivo de qué tipo de físico se considera mejor. Hemos estado condicionados durante los últimos 20 años a  aceptar cuerpos cada vez más gigantes y extraños, pero eso no significa que la tendencia no podría revertirse en los próximos años.